Tiensa Oysho, Cajera Me Trató con Grosería y Servicio Descortés

El día 14 fui a la tienda Oysho Buyaka para comprar dos piezas de ropa superior y, al llegar a la caja, me encontré con una actitud extremadamente descortés por parte de la cajera. Solicité que me entregaran el producto empaquetado y sin alarma, tal como lo había pedido al personal del almacén. La cajera, después de preguntar el motivo, me respondió de forma brusca y sin comprobar el stock, diciendo simplemente "no hay" y desestimando mi solicitud. La expresión facial del personal de la tienda y, sobre todo, el tono de la cajera fueron tan poco amables y rudos que, a pesar de llevar mi credencial de empleado del centro comercial, me sentí tratada como una extraña, con una distancia y falta de respeto evidentes. Además, durante el proceso de devolución, la fila en la caja se alargó considerablemente, obligándonos a esperar alrededor de veinte minutos de pie, mientras los empleados mostraban una cara seria y no mostraban disposición alguna para ayudar. Decidí contener mi enojo, realicé el pago y abandoné la tienda, asegurándome de no volver a comprar en la sucursal Buyaka. Exijo que se realice una retroalimentación seria sobre el comportamiento, la actitud y la comunicación del personal con los clientes, y que se tomen medidas corporativas al respecto.




