Quiero compartir mi experiencia en la tienda Oysho de Marmara Park, Estambul, ocurrida en agosto, para expresar mi insatisfacción con el trato recibido. Mientras realizaba mis compras, dos empleadas —una de ojos claros y otra de cabello oscuro con mechas rubias— me trataron de manera grosera y ofensiva. Incluso sentí que prácticamente me echaron de la tienda. Lamentablemente, esta no fue la primera vez que viví una situación similar con el personal de este establecimiento; en ocasiones anteriores también noté actitudes poco amables. No he contactado ni a la gerencia ni al servicio de atención al cliente, por lo que tampoco he recibido ninguna respuesta o disculpa. Además, observé que estas trabajadoras, especialmente la joven de labios finos y cabello oscuro con mechas, tienden a tratar de manera diferente a las clientas mujeres, llegando incluso a lanzar las bolsas cuando es mi turno. Solicito que Oysho tome las medidas necesarias respecto a su personal y me ofrezca una disculpa formal por lo sucedido.
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