Pésima experiencia en L'Occitane, solicito disculpas del personal
El 6 de mayo de 2026 solicité una cita gratuita de cuidado facial y de manos en la tienda L'Occitane del centro comercial Ankamall. Durante el tratamiento no experimenté ningún problema específico con mi piel; sin embargo, considero que la atención no ofreció el nivel de dedicación y beneficio que esperaba. Quise tomar una fotografía del protector solar que me había llamado la atención, pero me informaron que estaba prohibido fotografiar en el local. Observé que otros clientes podían grabar videos y compartirlos en Instagram sin inconvenientes, lo que me resultó contradictorio al no permitirse una simple foto del producto. Advertí que mi piel es delicada y presenta rojeces, y que solo compraría después de probar los productos y comprobar que no provocan reacciones. Al manifestar que no compraría en ese momento, percibí un cambio brusco en la actitud del personal, como si mi interés fuera irrelevante. Mi expectativa más básica era recibir al menos una pequeña muestra para probar, pero no se me ofreció ninguna y se me impidió experimentar los productos antes de decidir. La lógica de una atención gratuita debería ser permitir probar y evaluar, no presionar para una compra inmediata. Cuando indiqué que no compraría, la respuesta fue casi como un "vete". Era mi primera experiencia con esta marca y, aunque esperaba algo positivo, la rigidez respecto a las fotos y la ausencia de testers, junto con un enfoque exclusivamente comercial, me dejaron una gran decepción. Solicito a L'Occitane una disculpa sincera y que revisen la actitud del personal para que se valore realmente al cliente.