Experimento caída de calidad y color en mis puntas Faber‑Castell 0.5 mm 2B
He sido una fiel usuaria de las puntas Faber‑Castell 0.5 mm 2B durante años, siempre confiando en la marca y disfrutando de su suavidad y negro intenso. Hace poco compré un paquete nuevo en Migros, con el embalaje original y los códigos de barras que aparecen en las imágenes adjuntas, lo que me aseguró que era un producto auténtico de Adel Kalemcilik. Sin embargo, al abrir el paquete y probar las puntas, me llevé una gran decepción. En la foto comparativa se observa claramente la diferencia entre mis antiguas puntas y las recién adquiridas: la calidad suave y el tono negro profundo que solía obtener han desaparecido. Las nuevas puntas presentan un gris muy pálido y una rigidez que raspa el papel, comportándose más como una punta HB o incluso más dura. En esta época de estudio intensivo, una punta que raspa el papel y produce una escritura tenue interrumpe mi concentración y resulta inaceptable para una marca con tanta trayectoria. Considero inadmisible que, en aras de reducir costos, se haya comprometido tanto la calidad del pigmento y del grafito. Solicito que, si es necesario, se ajusten los precios, pero que se recupere la calidad original de las puntas que siempre he apreciado.












