Mi dispensador de agua en el barrio de Tire, en Izmir, no había estado funcionando correctamente durante un tiempo, así que fui al centro de servicio de Bosch para preguntar al respecto. Mi explicación del problema fue recibida por teléfono, junto con la información de que el producto en cuestión no podía ser reparado y que tendría que comprar un reemplazo en su lugar. En cambio, fui a un servicio de reparación local no reconocido oficialmente en el mismo distrito y pagué 1000 ₺ para que repararan el producto. Esto me hizo considerar: ¿Por qué Bosch no se responsabiliza de la calidad y durabilidad de sus productos? ¿Deberíamos deshacernos de todo lo que se rompe y reemplazarlo con algo nuevo? ¿Cumple Bosch su promesa de proporcionar un servicio de alta calidad mientras también cultiva una fuerza laboral disciplinada y bien entrenada?
Comentarios