Si el pollo de Popeyes estaba crudo o presentaba partes rojizas sospechosas, deja de consumirlo y repórtalo como una incidencia de seguridad alimentaria. Popeyes España señala que sus responsables deben controlar que el pollo cumpla estándares de calidad, temperaturas, caducidades e higiene.
• Conserva pruebas: ticket, número de pedido, fecha, hora y restaurante.
• Haz fotos: muestra el interior del pollo, especialmente las zonas crudas o rojizas, además del envase.
• Guarda una muestra, si es posible, refrigerada y separada de otros alimentos. No continúes consumiéndola.
• Contacta al restaurante: pide hablar con el responsable y solicita que registren formalmente la incidencia. Popeyes contempla la gestión de quejas y reclamaciones entre las responsabilidades de sus gerentes.
• Si fue delivery, reclama también desde la plataforma utilizada.
Solicita el reembolso del pedido y una investigación sobre la preparación, temperatura y lote del producto. Si presentas síntomas tras consumirlo, busca atención médica y conserva informes y facturas para documentar el caso.
Tu voz cuenta. Si el problema persiste, comparte tu experiencia y considera la posibilidad de presentar un reclamo en Xolvie para marcar la diferencia.