Vuelo con Pegasus, retrasos, frío extremo y poca atención
Recientemente realicé un vuelo nacional con Pegasus y, honestamente, esperaba un viaje mucho más eficiente. A pesar de que las condiciones meteorológicas eran excelentes, experimenté varios retrasos sin ninguna explicación clara o comunicación por parte de la aerolínea. Incluso llegué a pensar que si hubiera optado por viajar en autobús, habría llegado mucho antes a mi destino. Finalmente, cuando por fin abordamos el avión, tuvimos que esperar dentro de la aeronave durante aproximadamente una hora sin que se moviera. Durante ese tiempo, el interior del avión estaba extremadamente frío. A pesar de que informé a la tripulación en dos ocasiones sobre el frío intenso, no mostraron interés ni tomaron medidas para mejorar la situación. Además, desde el momento en que compré los boletos, los horarios de salida cambiaron varias veces, lo que dificultó hacer planes con antelación. Como persona que valora la puntualidad y la organización, esta experiencia no cumplió mis expectativas.






