Después de una actualización del sistema operativo, es común que algunas laptops Lenovo tarden más en arrancar debido a configuraciones inadecuadas o incompatibilidades. Para resolverlo, se pueden aplicar estas soluciones:
Actualizar controladores y BIOS: Lenovo Vantage, permite descargar los controladores más recientes y actualizaciones del BIOS, optimizando el rendimiento tras actualizaciones importantes.
Optimizar el almacenamiento: Si el dispositivo utiliza un disco HDD y está casi lleno, migrar a un SSD es una solución efectiva. Los SSD reducen significativamente los tiempos de arranque.
Ajustar la configuración de energía: Configurar el sistema en "Alto Rendimiento" desde las opciones de energía ayuda a priorizar el arranque rápido.
Eliminar archivos temporales y limpiar el registro: Herramientas como Disk Cleanup o CCleaner pueden liberar espacio y mejorar el rendimiento.
Desfragmentar discos HDD: Si aún se utiliza un HDD, desfragmentar el disco ayuda a mejorar la lectura de datos.
Esta es la información que tenemos, pero si tienes más ideas basadas en tu experiencia, por favor compártelas en los comentarios.
