Recientemente compré una aspiradora Grundig y ya he enfrentado dos casos de mal funcionamiento de la batería que requirieron reemplazarla, ¡y ahora ha vuelto a suceder! Con solo dos días restantes en la garantía, pedí un reemplazo debido a que esta es la tercera vez que surge el mismo problema. Sin embargo, el centro de servicio insiste en repararla en lugar de reemplazarla, a pesar de mi solicitud. Si vuelve a fallar en cinco días, estoy seguro de que tendré que pagar por las reparaciones, ya que la garantía habrá expirado para entonces. En este punto, contacté con la sede de Grundig para pedir ayuda, solo para descubrir que simplemente me redirigieron de nuevo a su centro de servicio autorizado. Es innecesario decir que encuentro este tipo de comportamiento inaceptable de una empresa tan reputada como Grundig, donde la satisfacción del cliente debería ser la máxima prioridad. Ahora, aunque no busco reembolsos ni nada por el estilo, lo que vale la pena señalar aquí es que el producto se vende actualmente por tres veces su precio original, lo cual no suena muy tranquilizador. Si los problemas siguen apareciendo sin soluciones reales a la vista ni un reconocimiento de responsabilidad por su parte, algo debe cambiar antes de que más clientes se encuentren en una situación desagradable como la mía.
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