Había comprado un billete de avión directo con Eurowings, pero mi vuelo fue cancelado en el último momento. Como alternativa, me ofrecieron un viaje mucho más complicado para el día siguiente, con transbordos en autobús y tren, a través de otra aerolínea, aunque sin coste adicional. Sin embargo, esta opción era mucho menos cómoda y me hizo perder mucho tiempo. Debido a este cambio inesperado, tuve que buscar alojamiento cerca del aeropuerto para pasar la noche. Los gastos de transporte público, hotel y comida ascendieron a 265 €, pero Eurowings solo se comprometió a reembolsar 245 €. Ha pasado más de un mes y todavía no he recibido ningún pago. Además, la compañía se negó a pagar la compensación de 600 € a la que tengo derecho según el reglamento europeo 261/2004. A causa de la cancelación, perdí reuniones de trabajo importantes, sufrí pérdidas de ingresos y mi reputación profesional se vio afectada. Durante todo el proceso, la comunicación fue deficiente, nunca me dieron un plazo claro para el reembolso y no asumieron ninguna responsabilidad por los problemas ocasionados. Como clienta, esperaba mucho más de una aerolínea europea. Esta experiencia ha sido muy decepcionante y no tengo intención de volver a volar con Eurowings.
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