Primero, asegúrate de que el depósito de agua esté bien colocado. Las fugas pueden ocurrir si el tanque no está bien ajustado. Revisa si el depósito tiene daños o grietas que puedan permitir que el agua se escape.
También verifica que la bandeja de goteo no esté llena o mal colocada, ya que esto podría causar derrames.
A continuación, revisa las partes internas de la máquina. El agua dura puede provocar acumulación de minerales en las tuberías y válvulas con el tiempo, lo cual puede causar fugas. Un ciclo de descalcificación puede ayudar a eliminar estos depósitos.
Si la fuga continúa, revisa las mangueras y conexiones en busca de desgaste o piezas sueltas. El agua puede filtrarse desde la parte inferior si las mangueras están dañadas o desconectadas.
Si estos pasos no solucionan el problema, podría tratarse de algo más complejo, como una bomba o un sello interno dañado. En ese caso, lo mejor es contactar con el servicio de atención al cliente de De’Longhi.
Ellos pueden darte consejos específicos según tu modelo o recomendarte un técnico especializado que revise y repare tu máquina.
Si no obtienes solución, considera presentar un reclamo en Xolvie para dar visibilidad al problema e informar a otros.

