El 14 de marzo de 2024, contacté la tienda Bvlgari en Izmir IstinyePark para comprar un reloj Bvlgari Serpenti de acero con esfera blanca. Hablé con la asesora de ventas Ebru Türkmen, quien me informó que el reloj estaba disponible y que no era necesario acudir a la tienda, ya que lo enviarían a mi dirección mediante un mensajero especial. Realicé el pago mediante mail order y recibí el reloj al día siguiente. Sin embargo, con el tiempo, al ganar peso, el reloj comenzó a apretarme la muñeca, aunque me aseguraron que tenía margen de ajuste, no fue así y me dejó marcas. Decidí venderlo y la persona interesada contactó a mi asesora. Lamentablemente, Ebru Türkmen compartió todos mis datos personales, incluyendo mi número de identificación y capturas de pantalla de nuestras conversaciones de WhatsApp, incluso imágenes donde aparecían mis datos bancarios, con la persona interesada. Esto constituye una grave violación de la privacidad. He notado que tanto en la tienda Bvlgari de Zorlu, Estambul, como en la de Izmir IstinyePark, no se respeta la confidencialidad de los clientes. Considero que el personal debería recibir formación adecuada sobre la importancia de proteger la información privada. También planeo compartir esta experiencia en redes sociales para advertir a otros compradores de Bvlgari sobre la falta de privacidad al adquirir productos.
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