Falla de equipos importados de Wolck, solicito reemplazo o devolución
Somos una pequeña empresa de telecomunicaciones en Chile, región de Iquique, comuna Pozo Almonte, y hace aproximadamente seis meses compramos a la empresa Wolck un equipo “Audio transcoder” para 24 canales, destinado a servicios de audio y video. Desde el primer día de instalación el equipo no funcionó correctamente y no cumplió con la función para la cual fue adquirido. Wolck nos ofreció ayuda con sus ingenieros vía remota, les dimos acceso al equipo y nos indicaron que le faltaba un software, el cual supuestamente instalaron. Sin embargo, con el paso de los días y las semanas el equipo siguió sin funcionar. Posteriormente, como solución, nos enviaron otro equipo y nuevamente tuvimos que pagar el envío y la importación con impuestos en Chile. Este segundo equipo también presentó problemas en sus funciones y tampoco funcionó, a pesar de que nuevamente otorgamos acceso remoto a sus ingenieros para revisión. En este proceso hemos invertido una suma de dinero muy importante para nosotros, tanto en la compra del equipo como en los costos de envío y los impuestos de importación, sin haber podido utilizar el equipo en ningún momento de forma adecuada. Como respaldo de todo lo pagado, adjuntaremos la factura comercial de Shenzhen Wolck Network Product Co., Ltd. por el “Audio transcoder” y el documento de DHL Express Chile donde constan los montos de envío e impuestos. Actualmente estoy solicitando devolver los equipos y que se nos reembolse el dinero pagado, pero Wolck nos responde que China no permite devoluciones y, pese a que les escribimos prácticamente todos los días, no recibimos una solución concreta. Llevamos ya alrededor de seis meses en esta situación, con dos equipos que no han funcionado y sin respuesta efectiva por parte de la empresa. Por todo lo anterior, solicito formalmente a Wolck la devolución total del dinero pagado por los equipos defectuosos y que se nos considere además una solución respecto de los gastos de envío e importación que hemos asumido, o en su defecto una propuesta alternativa seria y funcional que repare el perjuicio económico causado a nuestra empresa.


