Me dirijo a la tienda Longchamp del centro comercial Akasya para expresar mi queja respecto a la bolsa modelo Longchamp Energy que mi esposo adquirió en Alemania el 5 de abril de 2025. En los primeros seis meses de uso, la correa y las partes de cuero mostraron deformaciones visibles y blanqueamiento, algo inaceptable para un producto de este rango de precios. Al comprar la bolsa, también se nos ofreció un loción limpiadora y se indicó que solo debía usarse ese producto para su cuidado, por lo que seguí esas instrucciones al pie de la letra y no entiendo la causa de los daños. Al detectar el problema en abril, me acerqué a la tienda Longchamp de Akasya a finales de diciembre de 2025. Me informaron que se tomarían fotos del artículo y se enviaría un correo al centro de atención en Francia, prometiendo una respuesta en un máximo de diez días hábiles. Al no recibir respuesta dentro del plazo, llamé nuevamente y, tras más de un mes, me comunicaron que la inspección había concluido negativamente, catalogando el fallo como "error del usuario". Rechacé esa valoración, asegurando que había seguido todas las indicaciones y que la deformación tan rápida no era normal. Solicité hablar con un responsable y llamé al número 444 proporcionado, pero la respuesta telefónica fue que "no hay nada más que hacer si ya se recibió una respuesta negativa" y no se ofreció solución alguna. Dado que el precio del artículo supera ampliamente su valor de mercado, considero que la calidad deficiente y la falta de atención por parte del personal constituyen una situación de perjuicio. Por ello, pido que se vuelva a examinar mi bolsa con la debida diligencia, y en función del resultado, se realice un cambio de producto o una reparación gratuita que compense la molestia sufrida. En caso de no obtener una respuesta satisfactoria, recurriré a mis derechos legales ante las autoridades competentes.
Comentarios