Desde que recibí mi teléfono Infinix Hot 30, he estado lidiando con constantes retrasos y congelamientos. Al principio no le di mucha importancia, pero con el tiempo los problemas de rendimiento se hicieron insoportables tanto en el uso cotidiano como al jugar. Incluso en los juegos más simples tengo que reducir al mínimo los ajustes gráficos, y aun así el dispositivo se bloquea y no responde. En ocasiones, mientras navego por WhatsApp o por internet, la pantalla se queda congelada, no reconoce los toques y me veo obligado a apagarlo con el botón de encendido y volver a encenderlo. Restablecer el teléfono a los valores de fábrica no solucionó nada. Como la garantía ya expiró, no he contactado al servicio técnico ni al área de atención al cliente, pues desconocía qué respuesta podría obtener. Sin embargo, esta situación está afectando mi vida diaria, mi comunicación y mi disfrute de los juegos. Por ello solicito a Infinix que, a pesar de que la garantía ha finalizado, revisen mi dispositivo, lo reparen si es posible o me ofrezcan un cambio por el mismo modelo o por otro diferente.
Comentarios