El 1 de diciembre de 2025 realicé a través de la tienda online de H&M la compra de un conjunto de pijama de dos piezas con cremallera, modelo muflón, talla 62 (2‑4 meses) y color rosa con corazones, a un precio con descuento de 799 ₺. En la aplicación se indicaba que el producto sería entregado al servicio de mensajería entre 5 y 8 días hábiles. Sin embargo, durante diez días mi estado de pedido permaneció en “preparándose” sin ningún avance. El 10 de diciembre de 2025 llamé al servicio de atención al cliente para explicar la situación. El agente me aseguró que el problema se resolvería. Poco después recibí un correo electrónico que decía: “Nos complace informarle que su informe número 0122076181 ha sido resuelto”. Creí que todo estaba solucionado, pero unas horas más tarde recibí otro correo indicando que mi pedido había sido cancelado porque uno o varios de los artículos no estaban en stock. Intenté volver a comprar el mismo producto y, aunque aparecía disponible, el precio había subido a 1.199 ₺. Resulta inaceptable que, teniendo el artículo en existencia, H&M lo cancelara después de diez días bajo el pretexto de falta de stock y luego aumentara el precio. A pesar de haber contactado nuevamente al servicio de atención, no recibí ninguna solución y quedé completamente desamparado. Al final, pagué 799 ₺ y me devolvieron el importe, pero me veo obligado a adquirir el mismo artículo por 400 ₺ más. Si iban a cancelar el pedido, debieron hacerlo el primer día al detectar la falta de stock, o al menos no haberme hecho esperar diez días. Además, el correo que anunciaba la resolución del problema resultó engañoso. Exijo que H&M me permita comprar nuevamente el mismo producto al precio original de 799 ₺ y que ofrezca una solución acorde a la molestia ocasionada.
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