El año pasado contraté un seguro de salud complementario familiar con Axa Sigorta y este año, el 4 de junio, renové mi póliza. Sin embargo, después de la experiencia que viví recientemente, he comenzado a cuestionar seriamente esta decisión. Hace poco, mi hija sufrió un accidente de tráfico. Primero la llevé a un hospital público y luego la trasladé a un hospital privado. Para que pudiera ser atendida allí, era necesario obtener una autorización (provizyon) de Axa Sigorta. A pesar de los múltiples intentos del hospital privado, no lograron conseguir dicha autorización. Al contactar con la aseguradora, me solicitaron el informe oficial del accidente. Cuando fui a la comisaría, me informaron que dicho informe aún no estaba disponible y que podría tardar entre 4 y 5 días en emitirse. Debido a que no pude entregar el informe a Axa Sigorta, mi hija no pudo ser atendida en el hospital privado. Finalmente, tuve que pagar de mi propio bolsillo la consulta médica. Todo este proceso resultó ser muy agotador y frustrante. Por esta razón, decidí cancelar nuestro seguro de salud complementario con Axa Sigorta. En ocasiones anteriores también experimenté dificultades importantes para obtener autorizaciones. Parece que la gestión de estos procesos por parte de la aseguradora es bastante problemática.
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