El 10 de enero de 2026 solicité a través de internet una reparación para mi joystick Xbox con problemas de conexión Bluetooth. UPS Turquía recogió el dispositivo en mi domicilio de Giresun, entregándolo con su caja original y la batería, y lo envió al servicio técnico. Tres días después, el 13 de enero, recibí un correo de Microsoft informándome que el producto había sido reparado o sustituido y que sería enviado a mi dirección mediante el número de seguimiento 1Zx0438X6800772066. Sin embargo, transcurridas casi dos semanas, el joystick no llegó. Contacté a UPS, que durante cinco días buscó el envío sin éxito y, al volver a llamar, me indicó que debía tratar el asunto directamente con Microsoft. El representante de Microsoft me aseguró que corregirían el problema y me enviaría un joystick renovado. Expliqué que no confiaba en recibir un producto reacondicionado sin conocer su estado y que prefería que me devolvieran mi propio joystick o, en su defecto, recibir un artículo nuevo con su caja y batería originales. El 9 de febrero de 2026 UPS entregó un joystick renovado, pero sin la caja ni la batería. Al comunicarme nuevamente, me informaron que no podían enviar un producto nuevo y que la caja y la batería habían sido destruidas durante el proceso, a pesar de que yo las había entregado al iniciar la reparación. Actualmente solo poseo un joystick incompleto y renovado, mientras que mi equipo original está perdido. Exijo que Microsoft y UPS asuman la responsabilidad del extravío y, a la mayor brevedad posible, me envíen un joystick Xbox nuevo con su caja y batería originales.
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