Como primer paso, absorbe la mayor cantidad posible de detergente derramado con trapos o toallas de papel para evitar que se extienda.
• Luego, neutraliza el derrame con partes iguales de vinagre blanco y agua tibia en un atomizador. Mezclar lejía o amoníaco con detergente puede producir gases tóxicos. Rocía la solución de vinagre en el área afectada y limpia con un paño, enjuagando frecuentemente con agua limpia hasta eliminar el detergente.
• Después de limpiar, usa una toalla seca o un trapeador para eliminar la humedad y evitar resbalones.
• Espolvorea bicarbonato de sodio sobre las manchas difíciles y déjalo actuar durante 10-15 minutos antes de aspirar y limpiar con un paño húmedo.
• Si el derrame fue en la alfombra, evita mojarla en exceso y sigue los mismos pasos. Repite el proceso o considera contratar un limpiador de alfombras para una limpieza a fondo.
• Evita verter la solución de limpieza por el desagüe y desecha adecuadamente los trapos y toallas de papel usados.
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