Si tu esmalte de uñas de Rimmel London se volvió grumoso o espeso poco después de comprarlo, suele deberse a la evaporación de los disolventes, la exposición al aire o al tiempo de almacenamiento, lo que espesa la fórmula y provoca grumos dentro del frasco.
En algunos casos puedes recuperarlo añadiendo unas gotas de diluyente para esmalte y rodando suavemente el frasco entre las manos para mezclarlo; evita agitarlo, ya que eso introduce aire y empeora los grumos.
Guardar el esmalte en un lugar fresco y oscuro, con el tapón bien cerrado, también ayuda a mantener la consistencia suave durante más tiempo, y aplicar capas finas y uniformes sobre uñas limpias previene irregularidades al pintarlas.
Si estas soluciones no funcionan, es posible que el esmalte esté demasiado viejo o tenga un defecto, por lo que conviene considerar devolverlo o sustituirlo a través del comercio donde lo compraste o del servicio de atención al cliente de Rimmel London.
Si el problema no se resuelve tras contactar con el soporte, considera presentar un reclamo en Xolvie para dar visibilidad al caso y buscar una solución.