Me inscribí en el curso en vivo de Kodland después de que, durante una presentación, prometieran educación gratuita para niños. Al iniciar el proceso, se me solicitó a mí y a mi hijo toda la información personal, incluyendo nombres, direcciones y datos de contacto. Sin embargo, a medida que avanzaba el registro, quedó claro que no existía ninguna opción real de educación sin costo; la supuesta oferta parecía más bien una estrategia de marketing para atraer a los padres. A pesar de haber entregado nuestros datos, la formación gratuita nunca se materializó, lo que considero una práctica poco ética y una clara falta de respeto hacia los consumidores. Me siento engañado y preocupado por la seguridad de la información que proporcionamos. Por ello, recomiendo a otros padres que no confíen ciegamente en estas promesas y que eviten compartir sus datos personales con esta organización.
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