Adquirí Knorr Noodle para mi hija, pensando que al ser de una marca reconocida sería una opción segura. Sin embargo, al abrir el paquete, percibí un olor sumamente desagradable, similar a óxido o plástico, que realmente me sorprendió. Me gustaría poder transmitirles este olor para que entiendan lo fuerte y poco habitual que era. Afortunadamente, mi hija no sufrió ningún daño ni intoxicación, pero me sentí muy preocupada por la situación. No esperaba encontrarme con este tipo de problema en un producto de Knorr, ya que siempre he confiado en la marca. Sigo sorprendida de haber vivido esta experiencia y considero importante compartirlo para que se tomen las medidas necesarias y se garantice la calidad de los productos, especialmente cuando están destinados a niños. No volveré a comprar sin antes asegurarme de la calidad.
Comentarios