Fui al centro comercial Maltepe Park con la intención de comprar en la sucursal de Boyner. Al llegar al sector de Dockers, me encontré con un empleado que llevaba barba y parecía estar cansado. A pesar de que lo llamé en tres ocasiones, él no me prestó atención ni me ofreció ayuda. No estoy aquí para hacer compras gratuitas; simplemente esperaba recibir el mismo nivel de servicio que se espera en una empresa tan grande. Aunque la tienda estaba prácticamente vacía, el empleado mantuvo una actitud desinteresada que me resultó decepcionante. Considero que una compañía de la magnitud de Boyner debería garantizar un trato respetuoso a todos sus clientes. Lamento decir que no volveré a comprar allí. Además, creo que la falta de atención afecta la imagen de la marca y desalienta a los consumidores. Espero que la gerencia tome medidas para mejorar la capacitación del personal.
Comentarios