Tenía una tostadora Delonghi CGH912, y arruinó mi rutina de desayuno. El aparato dejó de funcionar, lo que significó que tuve que embarcarme en una odisea para repararlo. Mi búsqueda de ayuda se convirtió en una situación confusa. No hay señal de celular, no hay soporte técnico cercano, y parece que la marca de la tostadora no es muy conocida.
Estaba realmente desesperado por recuperar a mi compañera tostadora, así que contacté al servicio de atención al cliente. Me dieron un correo electrónico que me salvó. Expliqué cuidadosamente el problema e incluí fotos de las partes rotas de la tostadora, con la esperanza de obtener una nueva de forma gratuita. Desafortunadamente, mi bandeja de entrada se quedó en silencio y mis súplicas fueron ignoradas, ya que mis correos electrónicos no fueron abiertos.
Consideren esto como una advertencia para cualquiera que esté pensando en comprar un producto Delonghi. Si una marca quiere cobrar más, al menos debería ofrecer un servicio decente. Mientras que una tostadora genérica tiene un soporte amplio, es imposible encontrar un servicio autorizado de Delonghi.
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