Mi Renault Fluence 2012 está equipado con una transmisión automática. Lo compré de segunda mano, y el dueño anterior, al igual que yo, lo había llevado a los concesionarios autorizados para su mantenimiento. Sin embargo, hay un problema persistente con estos vehículos, y parece que a nadie le importa. Cuando hace calor, se encienden varias luces de advertencia, indicando problemas con el escape, la caja de cambios y el soporte de arranque en pendiente. Me prometieron una llamada y me instruyeron llevar el vehículo al centro de servicio para una inspección. Pero ya lo he revisado y simplemente me cobran por el servicio sin ofrecer una solución. Las luces de advertencia siguen parpadeando y el problema permanece sin resolver. Renault es una empresa de renombre, y tengo confianza en que me ayudarán en este asunto. Estos vehículos deberían ser retirados del mercado, o al menos, el problema crónico debería ser reconocido y los clientes afectados compensados. Si Renault no aborda este problema, tomaré acciones legales. Adoro mi coche y tengo fe en la capacidad de Renault para encontrar una solución. Por favor, contáctenme con una solución genuina, o me veré obligada a buscar otras opciones para proteger mis derechos. Agradecemos su pronta y constructiva asistencia.
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