Si un aparato comprado en Lidl deja de funcionar a los dos meses, el consumidor puede exigir la garantía legal de 3 años vigente en España desde enero de 2022. Lidl no puede desentenderse. El comprador debe:
Conservar el ticket o comprobante de compra.
Acudir al establecimiento o contactar al servicio de atención al cliente de Lidl (teléfono o web).
Solicitar reparación, sustitución, rebaja del precio o resolución del contrato.
No es necesario demostrar que el defecto existía al comprar el producto si ha pasado menos de un año. Si Lidl se niega, el consumidor puede:
Reclamar por escrito a atención al cliente.
Acudir a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC).
Reclamar vía arbitraje de consumo o por vía judicial.
Ejemplo: una batidora deja de funcionar tras 8 semanas. El consumidor, con el ticket, exige su reparación. Si Lidl no responde, puede acudir a la OMIC con copia del ticket y reclamación escrita.
¿Tienes otra manera de resolverlo? Nos encantaría saber tu opinión en los comentarios.
