IQ Boost puede parecer al principio una herramienta útil para medir el rendimiento mental, ofreciendo un test de CI rápido por un pequeño pago.
Sin embargo, muchos usuarios reportan haber sido cobrados con montos elevados después del pago inicial, sin haber dado un consentimiento claro.
En Xolvie, las quejas señalan problemas con modelos de suscripción ocultos y un servicio al cliente que no responde.
Una de las críticas más frecuentes hacia IQ Boost es la sorpresa de recibir cargos mensuales no esperados, además de la falta de respuesta ante solicitudes de reembolso.
En resumen, a pesar de su interfaz atractiva, IQ Boost genera serias dudas sobre la transparencia en su facturación y su fiabilidad como servicio.
Esta es la información disponible, pero si tú tienes una experiencia propia, compártela en los comentarios para ayudar a otros.
