Una textura grumosa, separada o “cortada” en un protector solar puede indicar una alteración de la formulación o una conservación inadecuada. La AEMPS recomienda no utilizar cosméticos que presenten cambios en su color, olor o consistencia, ya que el consumidor no puede determinar por sí mismo si el producto mantiene su estabilidad y seguridad.
¿Es confiable el producto? No es posible confirmar que ese envase sea seguro solo por su apariencia, así que evita aplicarlo hasta que Ducray investigue la incidencia.
Qué hacer para reclamar:
Conserva el protector solar, caja y aplicador sin modificar.
Fotografía la textura, número de lote, caducidad, código de barras y envase.
Contacta con Ducray/Pierre Fabre mediante sus canales oficiales y solicita una investigación del lote y reposición o reembolso.
Adjunta el comprobante de compra e indica dónde y cuándo lo adquiriste y cuándo detectaste la anomalía.
Si la marca no responde, reclama también al establecimiento vendedor. En España, una alteración relevante puede comunicarse a la AEMPS mediante NotificaCS.
Comparte tu experiencia en Xolvie para dejar constancia del problema y ayudar a otros consumidores a reconocer posibles incidencias.
