Recientemente compré el último robot de cocina de Bosch en su tienda, pero la experiencia ha estado lejos de ser perfecta. Los restos de comida se quedan atrapados constantemente en la función de rallado. No solo no cumple con su función prevista, sino que durante la limpieza, el agua se filtra en el mango del cortador desde abajo, lo que hace difícil secarlo con un secador de pelo. Es casi imposible de limpiar, así que dejarlo secar al aire no es una opción. Para empeorar las cosas, el accesorio de la base del cortador permanece fijo, atrapando restos de comida debajo y sirviendo como un caldo de cultivo para bacterias, sin una forma viable de limpiarlo. A pesar de mi solicitud de devolución, el soporte técnico de Bosch no ha respondido, pareciendo hacer todo lo posible para evitar un reembolso. Si el problema persiste, no tendré más remedio que referirlo a la Junta de Arbitraje del Consumidor.
Comentarios