El 4 de enero compré un scooter en la tienda Xiaomi de Estambul. Una semana después de adquirirlo, el scooter presentó una falla. Llamamos al servicio técnico y entregamos el producto en la tienda para que lo llevaran al servicio técnico. Nos dijeron que el producto estaba reparado y que podíamos recogerlo. Sin embargo, al día siguiente volvió a fallar. Llamamos de nuevo y nos dijeron que debíamos llevarlo otra vez. Lo llevamos de nuevo. Hoy, la tienda donde lo compramos se puso en contacto con nosotros. Nos enviaron una imagen del producto con un rasguño a lo largo de su superficie. A pesar de que solicitamos un cambio o reembolso debido a las dos fallas en un mes, nos negaron ambas opciones y además dañaron nuestro producto. Luego recibimos la respuesta de la tienda: 'No es nuestro problema, el servicio lo hizo', dijeron. Intentamos comunicarnos con el servicio técnico, pero la mujer que trabaja allí es bastante descortés, prefiero no hablar más de eso. Además, cuando queremos presentar nuestra queja, no nos proporcionan ningún medio para hacerlo. Es increíble que Xiaomi Turquía no tenga un servicio de quejas, lo cual es una tragedia en sí misma.
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