Compré un botín corto de cuero con tacón, y a pesar de haberlo usado solo tres veces, noté que el tacón comenzó a descamarse y apareció una mancha blanca en la parte inferior. Al principio, llevé el producto a la misma tienda donde lo compré y me realizaron un cambio sin problemas. Sin embargo, cuando llevé el segundo par por el mismo motivo, el personal de la tienda no aceptó que esto fuera un fallo de fabricación ni asumieron ninguna responsabilidad. Como clienta, esperaba una solución adecuada y un mejor servicio de atención, ya que considero que un botín de este precio no debería presentar este tipo de problemas tras tan poco tiempo de uso. Me gustaría recibir una respuesta satisfactoria y que se tomen medidas para evitar situaciones similares en el futuro.
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