Botella Quechua de 0,6 L con Olor a Gasolina Amenaza Salud de Mi Hijo
El invierno pasado compré en la tienda Decathlon de Çorlu una botella de agua de aluminio de 0,6 L para mi hija, decorada con flores rosas y con la inscripción Quechua. Desde el primer día noté que el interior desprende un olor intenso, muy parecido al de la gasolina. Al principio pensé que era el típico olor de producto nuevo y que desaparecería con el uso, pero incluso después de varios meses el olor no ha disminuido; al contrario, sigue siendo muy fuerte y penetrante. Esta situación me preocupa profundamente porque mi hija es una niña pequeña y la exposición a ese olor podría afectar su salud. Considero inaceptable que un artículo con esas características se venda bajo la marca Decathlon, que se supone garantiza calidad y seguridad. No he visto ninguna mejora desde la compra y el problema genera una molestia tanto sanitaria como económica. Por ello solicito que me reemplacen el producto por otro que no emita olores nocivos o, en su defecto, me devuelvan el importe pagado. Espero una respuesta urgente y que se realicen las investigaciones necesarias para evitar que otros consumidores sufran una situación similar.