Elegí comprar siete productos de la marca recomendados por farmacéuticos, confiando en su reputación de calidad y fiabilidad. Seguí una rutina diaria tanto de día como de noche, incluyendo protector solar y otros productos, esperando mejorar el cuidado de mi piel. Sin embargo, tras un mes de uso, mi rostro, que antes no tenía problemas, comenzó a presentar daños visibles, con marcas y enrojecimiento. Cuando dejaba de usar los productos por dos días, mi piel se apagaba, y al volver a aplicarlos, se inflamaba y enrojecía aún más. Consulté en la farmacia donde los adquirí y ellos mismos notaron el mal estado de mi piel. Lo más preocupante es que han quedado marcas permanentes que no desaparecen con ningún tratamiento. Me prometieron que un responsable de zona se pondría en contacto conmigo, pero hasta ahora nadie se ha comunicado. A pesar de haber pagado una suma considerable (₺), no recibí ni reembolso ni atención adecuada. Si no resuelven mi situación, me veré obligada a acudir a instancias superiores para buscar una solución.
Comentarios