Me comuniqué con el servicio técnico autorizado para informar sobre una avería en mi teléfono Civi, el cual aún está bajo garantía. Tras confirmar que el dispositivo estaba cubierto por la garantía, lo envié por mensajería tal como me indicaron. Sin embargo, más tarde me contactaron y, a pesar de la garantía vigente, me informaron que debía pagar más de ₺4.000 por el reemplazo de la batería y el conector de carga. Quiero destacar que el conector de mi teléfono funcionaba correctamente y, aun así, argumentaron que no estaba cubierto por la garantía y que se trataba de un error del usuario, por lo que exigieron el pago. Al negarme a aceptar estos cargos, también me informaron que debía abonar los costos de servicio y envío. Además, me advirtieron que no me devolverían el dispositivo si no realizaba el pago correspondiente. Considero que esta situación se repite con otros clientes y que obtienen beneficios económicos de manera injusta.
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