Recientemente compré un chocolate de Nestlé y, cuando lo abrí, me horrorizó descubrir que ya había comenzado a cuajarse. No solo la textura estaba arruinada, sino que incluso el olor era desagradable. ¡Definitivamente no es algo que uno quiera comer! Lo peor es que después de enviar un mensaje al departamento de atención al cliente de Nestlé sobre el tema, todavía no he recibido ninguna respuesta. Esto me hace desconfiar mucho de volver a comprar cualquier producto de chocolate de ellos en el futuro; siento que ya no puedo estar seguro de su calidad o seguridad. Parece injusto que una marca tan icónica juegue tan a la ligera con nuestra salud vendiéndonos productos tan deficientes. Entiendo que pueden ocurrir errores, pero si no se hace nada respecto a mi queja, mi confianza en Nestlé desaparecerá por completo. Simplemente no es suficiente.
Comentarios