Adquirí el producto Maybelline Gel Eyeliner recientemente en una tienda Watsons, pero noté un cambio en su textura. Desde el primer día, el delineador comenzó a secarse y formar grumos, lo que hizo imposible aplicarlo con la brocha. A pesar de haberlo comprado nuevo, tuve que desecharlo al día siguiente porque no se podía utilizar en absoluto. No conservo el recibo de compra, lo que complica cualquier posible devolución o reclamo. Me decepcionó mucho esta situación, especialmente considerando el precio elevado que pagué por el producto (₺). Como consumidora, esperaba una mayor calidad y durabilidad de una marca reconocida como Maybelline. Esta experiencia me hace dudar en volver a elegir productos de esta marca en el futuro, ya que no pude aprovechar mi compra como esperaba.
Comentarios