Asegúrate de que no haya problemas con el mando para que la configuración de sensibilidad del controlador en Fortnite no se restablezca. Si tienes más de un teclado u otro periférico, podrían interferir con tus ajustes, así que intenta desconectar los que no necesites.
A continuación, si estás en PC, utiliza la aplicación de Epic Games para asegurarte de que los archivos del juego de Fortnite estén correctos. Los archivos dañados pueden causar problemas, como que los ajustes no se guarden correctamente.
Por último, verifica que la zona muerta y la sensibilidad del controlador estén configuradas correctamente y no sean la causa del problema cambiándolas dentro del juego.
Si aprecias estos consejos, no dudes en compartir tus pensamientos en los comentarios.