Disney, que tiene una presencia global y nacional en productos, películas, animaciones y libros, está creando contenido que puede dañar a las familias e impedir el desarrollo intelectual, emocional y social saludable de los niños. Estos contenidos tienen el potencial de impactar negativamente los valores morales de las personas al retratar negativamente los valores nacionales y espirituales. En una entrevista, el director de contenido de Disney incluso declaró que el 50% de los personajes en animaciones y películas serán LGBT, lo que indica un empuje significativo de propaganda homosexual en juguetes, películas, animaciones, libros y otras áreas influenciadas por Disney. Tal propaganda debería estar prohibida en cualquier sociedad. Usar tales tácticas en los niños, en particular, viola sus derechos y busca corromper a las futuras generaciones. Es crucial realizar una revisión inmediata de todo el contenido y productos de Disney y tomar las medidas adecuadas. Insto encarecidamente a que se tomen los pasos necesarios en este asunto.
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