Me sentí muy decepcionado al descubrir que la primera vez que usé los zapatos deportivos Slazenger que había comprado en la sucursal de Aliaga Carrefour, las costuras comenzaron a separarse y los zapatos empezaron a desmoronarse. La mala construcción de los zapatos causó una terrible primera impresión, y como resultado, tengo una fuerte sospecha de que he sido engañado. He decidido tomar alguna medida, y si es necesario, no dudaré en presentar una queja ante el Tribunal del Consumidor. También discutiré mis experiencias en las redes sociales con la esperanza de que la organización responsable comprenda mi molestia y repare el daño que han causado. Esto no es aceptable, y no dejaré de buscar justicia hasta encontrarla.
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